jueves, 17 de marzo de 2016

Hambre, ingesta de alimentos y salud

Comer es una de las cosas que básicamente nos interesa a todos, pues es algo que todos hacemos y de lo que muchos obtenemos una gran cantidad de placer. Sin embargo, hay personas para las que esto se convierte en una fuente de problemas tanto personales como de la salud.

DIGESTIÓN Y FLUJO DE ENERGÍA

La digestión es el proceso gastrointestinal de descomposición de la comida y absorción de sus constituyentes por el organismo. En la siguiente imagen, tomada del libro de Pinel, puedes revisar los procesos digestivos e identificar el tubo digestivo.


Como resultado de la digestión, la energía se suministra al organismo en tres formas:

1. Lípidos: son moléculas orgánicas formadas básicamente por carbono  e  hidrógeno y generalmente, en menor proporción, también oxígeno. Son grasas.

2. Aminoácidos: son el producto de la degradación de las proteínas.

3. Glucosa: también llamada dextrosa es un carbohidrato o glúcido que está relacionada con la cantidad de azúcar que el organismo es capaz de absorber a partir de los alimentos y transformar en energía para realizar diferentes funciones o simplemente ayudar a mantener el cuerpo caliente.

El cuerpo necesita almacenar energía para utilizarla en los intervalos entre las comidas, ya que el cuerpo utiliza energía constantemente. Esta energía se almacena en tres formas:

1. Grasas: también llamadas lípidos, conjuntamente con los carbohidratos representan la mayor fuente de energía para el organismo.

2. Glucógeno: es una forma que tiene el cuerpo de acumular energía. Se puede decir que el glucógeno es el como el combustible del organismo humano.

3. Proteínas: son moléculas formadas por aminoácidos que están unidos por un tipo de enlaces conocidos como enlaces peptídicos. El orden y la disposición de los aminoácidos dependen del código genético de cada persona. Todas las proteínas están compuestas por carbono, hidrógeno, oxígeno y nitrógeno, y la mayoría contiene además azufre y fósforo.

Existen dos razones por las que las grasas son la forma principal de almacenamiento de energía:

1. Un gramo de grasa puede almacenar el doble de energía que un gramo de glucógeno.
El glucógeno, a diferencia de las grasas, atrae y retiene cantidades importantes de agua.

2. Si el peso se sitúa dentro de lo normal y todas las calorías de las grasas se almacenasen en forma de glucógeno, el peso corporal probablemente sobrepasaría los 275 kilos. Por esto es que las grasas son la forma principal de almacenamiento y no el glucógeno.

METABOLISMO ENERGÉTICO

https://magic.piktochart.com/output/13278797-metabolismo-energetico

El flujo energético durante las tres fases del metabolismo de la energía está regulado por dos hormonas pancreáticas: la insulina y el glucagón.

Durante la fase cefálica y la de absorción, el páncreas libera una gran cantidad de insulina al torrente circulatorio, pero muy poca cantidad de glucagón.

La insulina desempeña tres funciones:

Estimula la utilización de la glucosa como principal fuente de energía por parte del organismo
Estimula la conversión de los carburantes de transmisión hemática en formas que pueden almacenarse: la glucosa en glucógeno y grasa, y los aminoácidos en proteínas.
Estimula el almacenamiento de glucógeno en el hígado y los músculos, de las grasas en el tejido adiposo y de las proteínas en los músculos.

A diferencia de la fase cefálica y de absorción, la fase de ayuno se caracteriza por un nivel sanguíneo alto de glucagón y bajo de insulina. Los niveles bajos de insulina favorecen la conversión del glucógeno y de las proteínas en glucosa. Esta transformación de las proteínas en glucosa se conoce como gluconeogénesis.

Los altos niveles de glucagón propios de la fase de ayuno estimulan la liberación de ácidos grasos libres por parte del tejido adiposo y su utilización como carburante principal del organismo. Además, también estimulan la transformación de los ácidos grasos libres en cetonas, que son empleados los músculos como fuente de energía durante la fase de ayuno.

Supuesto del punto de ajuste

La mayoría de las personas atribuye la sensación de hambre a un déficit energético, y contempla el hecho de comer como el medio por el cual los recursos energéticos vuelven a su nivel óptimo, es decir a su punto de ajuste energético. Después de comer, los recursos energéticos de una persona se encuentran cerca de su punto de ajuste, y disminuyen después a medida que el organismo usa su energía. Cuando el nivel de energía del organismo desciende muy por debajo del punto de ajuste, la persona se ve estimulada a comer de nuevo por una sensación de hambre. Según el supuesto del punto de ajuste, la persona sigue comiendo hasta que tiene la sensación de saciedad, es decir, que ya no se siente hambrienta.

Teorías glucostática y lipostática del punto de ajuste del hambre y la ingesta de alimentos

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FACTORES QUE DETERMINAN QUÉ, CUÁNDO Y CUÁNTO COMEMOS

¿Qué comemos?

Hay sabores que tienen un alto valor de incentivo positivo para casi todas las personas. La mayoría de personas tiene una inclinación especial por sabores dulces, grasos y salados. Esta pauta es adaptativa porque por naturaleza los sabores dulces y grasos son característicos de los alimentos ricos en energía que son ricos en vitaminas y minerales, y los sabores salados son característicos de alimentos ricos en sodio. Las personas usualmente sienten aversión hacia lo amargo, estos sabores generalmente están asociados a toxinas.

Además, otro factor que determina qué comemos muchas veces es aprendido, es decir, observamos a los que pertenecen a nuestra cultura y nos inculcan los alimentos o bien, se eligen alimentos que se asocien con un aporte de calorías y evitar aquellos relacionados con enfermedades.

¿Cuándo comemos?

Por influencia cultural los seres humanos fijan horarios alimenticios de acuerdo a su trabajo, rutinas familiares, preferencias personales y otros factores;  muchas personas si se saltan una comida pueden experimentar dolor de cabeza, náuseas, dificultad para concentrarse, es decir, una crisis de malestar. El momento de la comida de cada persona coincide con el momento en que es probable que esa persona sienta más hambre.

¿Cuánto comemos?

Hay un estado de la motivación llamado saciedad que es el que hace que dejemos de ingerir alimentos cuando aún hay comida.

● Señales de saciedad

La comida en el estómago y la entrada de glucosa en sangre pueden inducir señales de saciedad, las cuales inhiben consumos posteriores. Estas señales parecen depender tanto del volumen como de la densidad nutricional de comida.

● Falsa ingesta

El estudio de la comida simulada indica que las señales de saciedad provenientes del estómago o de la sangre no son necesarias para finalizar una comida. En estos estudios la comida es masticada y tragada por el sujeto, pero la comida después sale fuera del cuerpo por medio de un tubo implantado en el esófago. Dado que la comida simulada no proporciona energía al organismo, las teorías depunto de ajuste predicen que todas las comidas simuladas deberían ser copiosas, pero no es así. Las cantidades comidas dependen en gran medida de la experiencia previa que se tenga con los efectos posteriores a la ingesta y no con el efecto inmediato de la comida sobre el organismo.

● El efecto aperitivo y la saciedad

Pequeñas cantidades de comida consumidas antes de la comida, de hecho aumentan el hambre más que la reducen, esto es conocido como un efecto aperitivo. Tiene lugar porque el consumo de una pequeña cantidad de comida es especialmente efectivo para provocar respuestas de la fase cefálica.

● Influencias sociales y saciedad

Las sensaciones de saciedad dependen de que se esté comiendo en solitario o en compañía. En el caso de los humanos, los factores sociales también parecen reducir el consumo.

Te podrás preguntar por qué los factores sociales pueden reducir el consumo; bueno, imagina algún almuerzo familiar o con amigos o simplemente en un lugar público… ¿comes igual que cuando estás sola? Usualmente las personas controlamos más nuestra ingesta de alimentos cuando estamos acompañados, ya sea por vergüenza u otros factores, pero en casa estamos solos, nadie nos ve y somos libres de comer lo que queramos.

REGULACIÓN DEL PESO CORPORAL: PUNTOS DE AJUSTE FRENTE A PUNTOS DE EQUILIBRIO

Un aspecto importante de la teoría de la ingesta del punto de ajuste es que también implica la regulación del peso corporal.

Variabilidad del peso corporal

La teoría del punto de ajuste está diseñada expresamente para explicar la razón por la cual el peso corporal de un adulto permanece constante. Aun así muchos adultos experimentan cambios grandes y duraderos en su peso corporal.

Las teorías de punto de ajuste de la regulación del peso corporal sugieren que el mejor método para mantener el peso corporal constante consiste en comer cada vez que existe una motivación para ello, ya que la función principal de esta motivación del hambre es defender el punto de ajuste.

Regulación del peso corporal a través de cambios en la eficacia de la utilización de la energía

En muchas teorías de punto de ajuste está implícita la premisa de que el peso corporal depende en gran medida de la cantidad de comida ingerida. A medida que el nivel de grasa de una persona disminuye, esa persona empieza a utilizar los recursos energéticos de manera más eficaz, lo que limita posteriores pérdidas de peso. A la inversa, la ganancia de peso está limitada por una disminución progresiva de la eficacia de utilización de la energía.

El mecanismo según el cual el organismo ajusta la eficacia de la utilización de la energía como respuesta a sus niveles de grasa corporal se conoce como termogénesis inducida por dieta.

Los aumentos en los niveles de grasa corporal producen aumentos en la temperatura corporal, con lo que se requiere una energía adicional para mantener dicha temperatura. Los descensos del nivel de grasa corporal tienen el efecto contrario.

Puntos de ajuste y puntos de equilibrio en el control del peso

Argumentan que el peso corporal tiende a girar en torno a un punto de equilibrio natural. A medida que aumentan los niveles de grasa corporal, se producen cambios que tienen a limitar sucesivos aumentos, hasta que se alcance un equilibrio entre todos los factores que estimulan la ganancia de peso y los que la frenan.

El modelo del punto de equilibrio proporciona un tipo flexible de regulación homeostática. Según este modelo, el peso corporal permanece estable siempre que no se produzcan cambios a largo plazo en los factores que influyen en él.

El atractivo del modelo del punto de ajuste se atribuye en gran medida a la existencia del modelo del termostato, que supone un medio muy gráfico de pensar en el punto de ajuste. Se presenta el modelo del barril con escapes.


PROBLEMAS ALIMENTICIOS

Dentro de este tema es importante incluir los problemas alimenticios, pues afectan a todos los seres humanos por la mala ingesta de alimentos. Los problemas alimenticios se caracterizan principalmente por períodos o hábitos incontrolados e impulsivos de ingesta de alimentos más allá de unos límites razonables. Aunque los síntomas no incluyan la toma de purgantes pueden darse episodios esporádicos de ayuno o dietas seguidas de sentimientos de vergüenza o culpa. Las personas que comen compulsivamente suelen experimentar angustia y depresión que, a su vez, den paso a periodos de excesos en la comida.

Entre los tipos más comunes de problemas alimenticios se encuentran:

Anorexia

Es un miedo real a engordar y tienen una imagen distorsionada de las dimensiones y la forma de su cuerpo. Es por esto que no pueden mantener un peso corporal normal. Muchos adolescentes con anorexia restringen la ingesta de alimentos haciendo dieta, ayuno o ejercicio físico excesivo. Apenas comen, y lo poco que ingieren se convierte en una obsesión.

Otras personas que padecen anorexia recurren a los atracones y las purgas: ingieren grandes cantidades de alimentos y luego tratan de deshacerse de las calorías induciendo el vómito, tomando laxantes, haciendo ejercicios físicos en exceso, o mediante una combinación de estas.


Bulimia

Quien la padece se da grandes atracones de comida y después trata de compensarlo con medidas drásticas, como el vómito inducido o el ejercicio físico en exceso para evitar subir de peso. Con el tiempo, esto puede resultar peligroso, tanto física como emocionalmente. También puede conducir a comportamientos compulsivos. Las personas bulímicas comen grandes cantidades de comida de golpe y suelen hacerlo a escondidas. Con frecuencia comen alimentos que no están cocidos o que aún están congelados, o sacan comida de la basura.

Suelen sentir que no pueden dejar de comer y solo lo hacen cuando están demasiado llenos como para seguir comiendo. A diferencia de las personas anoréxicas, que suelen ser muy delgadas y suelen tener un peso inferior al normal; las personas bulímicas pueden tener un peso normal o estar un poco excedidas de peso. Las personas bulímicas a menudo sienten miedo a ganar peso y un intenso desagrado, vergüenza e infelicidad con respecto a su cuerpo. El ciclo de comidas copiosas y purgas pueden sucederse en un periodo semanal o, incluso, diario.


Comedor compulsivo o trastorno por atracón

Las personas que lo sufren pierden el control sobre su alimentación y pasan por episodios incontrolables en los que consumen grandes cantidades de comida en un breve espacio de tiempo.

A diferencia de las personas con bulimia nerviosa, no experimentan conductas compensatorias. Es decir, no tratan de eliminar la comida mediante vómitos inducidos, ayunos o abuso de laxantes. Los atracones son crónicos y pueden derivar en graves complicaciones de salud como: obesidad severa, diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares.

También experimentan culpa, vergüenza y angustia acerca de sus irrefrenables comidas, lo que puede conducir a más atracones.
Al igual que la anorexia y la bulimia, el trastorno por atracón implican patrones de alimentación no saludables que comienzan de manera gradual y llegan al punto en que la persona no logra controlarlos.


Indicios de los problemas alimenticios

- Adelgazar mucho, volverse frágiles o escuálidas
- Estar obsesionadas con la alimentación, los alimentos y el control del peso
- Pesarse de manera reiterada
- Llenarse con agua deliberadamente cuando visitan a un profesional para pesarse
- Contar o racionar los alimentos cuidadosamente
- Hacer ejercicio en exceso
- Sentirse gordas
- Aislarse socialmente, especialmente evitando las comidas
- Deprimirse, sentirse sin energía y sentir frío con frecuencia
- Tener miedo a aumentar de peso
- Sentirse realmente insatisfecha con el tamaño, la forma y el peso corporal
- Inventar excusas para ir al baño inmediatamente después de comer
- Comprar laxantes, diuréticos o enemas con regularidad
- Llevar el conteo calórico de los alimentos

Obesidad

La obesidad es una enfermedad crónica tratable que aparece cuando existe un exceso de tejido adiposo,  grasa, en el cuerpo. La mayoría de los casos de obesidad son de origen multifactorial. Se reconocen factores genéticos, metabólicos, endocrinológicos y ambientales. Sin embargo, la obesidad exógena o por sobrealimentación constituye la principal causa. Entre los factores ambientales destacan tanto el aumento de la ingesta de alimento como la reducción de la actividad física.

Ser obeso aumenta el riesgo de padecer diabetes, enfermedades cardiacas, derrames cerebrales, artritis y ciertos cánceres.


¿Por qué algunas personas llegan a ser obsesas y otras no?

Dos tipos de diferencias individuales intervienen en la obesidad: las que llevan a diferencias en el input de energía y las que llevan a diferencias en el output de energía. Los que son obsesos son aquellos cuyo consumo de energía ha superado mucho su gasto energético; los que son delgados son aquellos cuyo consumo de energía no ha superado mucho su gasto energético.

¿Por qué los programas de adelgazamiento por lo general son ineficaces?

La mayoría de los programas de adelgazamiento fracasan en el sentido de que, como predice el modelo del pinto de equilibrio, se vuelve a recuperar la mayor parte del peso perdido una vez que se finaliza el régimen y se restablecen las circunstancias originales. La clave para perder peso de una forma permanente es cambiar permanentemente el estilo de vida.

ARTÍCULOS PARA QUE AMPLÍES TUS CONOCIMIENTOS

A continuación te dejo algunos artículos para que puedas ampliar tus conocimientos acerca del hambre, la ingesta de los alimentos y la salud. Encontrarás el título, el resumen del artículo y posterior a ello, un enlace donde podrás encontrar el artículo completo.

Regulación neuroendócrina del hambre, la saciedad y mantenimiento del balance energético

El hambre, la saciedad y el balance energético, se regulan por un sistema neuroendocrino redundante, integrado a nivel del hipotálamo. El sistema consiste de una compleja red de circuitos neurohormonales, que incluyen señales moleculares de origen periférico y central, de corta y de larga duración; así como, otros factores de tipo sensorial, mecánico y cognoscitivo. El sistema minimiza el impacto de fluctuaciones de la ingesta y el gasto energético sobre la masa grasa y el peso corporal. Las señales de corta duración, en su mayoría hormonas del tracto gastrointestinal, regulan la cantidad de alimento consumida en cada tiempo de comida. Las señal es de larga duración reflejan el tamaño de la reserva grasa. Los conocimientos de nuevas señales moleculares con efectos orexígenos o anorexígenos y de sus funciones en el mantenimiento de la homeostasis energética, serán de utilidad para diseñar mejores estrategias farmacológicas en el tratamiento de los trastornos de la alimentación.


Regulación de la ingesta alimentaria y del balance energético; factores y mecanismos implicados

La regulación de la ingesta energética representa un proceso de vital importancia en el organismo ya que posibilita el mantenimiento de un equilibrio entre la cantidad de energía almacenada en forma de grasa corporal y el catabolismo de la misma.

Se encontraron un total de 198 estudios científicos, de los cuales únicamente 70 cumplían los requisitos de la búsqueda. Todos los estudios consultados coinciden en la importancia de las hormonas gastrointestinales como principales agentes moduladores de la homeostasis energética. Dicho efecto modulador sobre el apetito y la saciedad tiene lugar mediante su acción directa sobre el hipotálamo o el núcleo del tracto solitario a nivel del tronco encefálico (sistema nervioso vegetativo). Únicamente la ghrelina, ha sido relacionada con el inicio de la ingesta considerándola una de las principales señales orexigénicas en los modelos animales estudiados y en humanos.


Hambre, apetito y saciedad

A medida que la obesidad se expande por el mundo con fuerza epidémica, crece el interés de los investigadores por conocer cómo se regulan las sensaciones que gobiernan las conductas alimentarias del ser humano. El consumo de alimentos depende de ciclos alternantes de hambre y saciedad. Estas sensaciones radican en centros altamente especializados del hipotálamo, y están sujetos a un exquisito control neurohormonal. Los centros reguladores del hambre y el apetito también integran otras influencias hormonales originadas en sitios tan distantes como el estómago y el intestino delgado; e incluso ambientales, entre las que se cuentan el fotoperíodo y los ritmos circadianos. Se ha avanzado que el ingreso desmedido de alimentos, y con ello, el exceso de peso resultante, sean causados por desregulaciones de las sensaciones del hambre y el apetito, lo que ha abierto la posibilidad a la manipulación farmacológica de las mismas a fin de lograr una conducta alimentaria equilibrada. Cuanto más se avance en el conocimiento de las relaciones que sostienen los centros reguladores del apetito y la saciedad entre sí y con el resto de los tejidos y sistemas de la economía, más efectivas serán las terapias orientadas a la reducción del peso y el mantenimiento del peso perdido.


La epidemiología y los factores de riesgo de los trastornos alimentarios en la adolescencia; una revisión

En la actualidad, existe la mayor ocurrencia de enfermedades de origen biopsicosocial, en especial los trastornos alimentarios, que involucran diferentes sistemas del cuerpo y los aspectos inherentes a la persona y sus relaciones sociales.

La mayor incidencia de la anorexia y bulimia nerviosa se presenta entre las niñas en la fase media y final de la adolescencia. Entre los factores que aumentan el riesgo para la aparición de los trastornos alimentarios en la adolescencia se encuentran: la genética, los cambios corporales en la pubertad, la vulnerabilidad de los adolescentes a los ideales de delgadez, la presión social por ser delgada, la insatisfacción con la imagen corporal, la dieta restrictiva, la depresión y la baja autoestima. Sin embargo, se sugiere que en las diferentes culturas los trastornos del comportamiento alimentario pueden venir de una serie de condiciones no relacionadas con las conductas compensatorias o con el peso, pero con la forma del cuerpo o parte de lo mismo.


El papel actual de la cirugía del sistema límbico: el caso de la anorexia y la bulimia terminales

La psicocirugía o la neurocirugía para trastornos psiquiátricos han tenido una larga y controversial historia. Las contribuciones de diferentes médicos de los que sobresalen el psiquiatra suizo Gottlieb Burckhart, y el neurólogo Egas Moniz modificaron lo que antiguamente se consideraba “cirugía de la mente”. En este camino ha tenido entusiastas colaboradores y también detractores. La evolución de las técnicas anestésicas y quirúrgicas ha logrado llevar a la neurocirugía funcional hacia una alternativa congruente en trastornos psiquiátricos refractarios debido a los avances en el campo de la esterotaxia, para hacerlo un procedimiento seguro y con resultados favorables. Presentamos una serie preliminar a largo plazo en anorexia y bulimia terminales tratadas con este procedimiento. Material y métodos: se exponen tres casos de pacientes con trastornos de alimentación, sometidos a la valoración de un comité de psicocirugía a los que se realizó: talamotomía tipo Zamboni (bilateral con involucro de lamella mediales oralis y núcleo dorsomediano del tálamo) y leucotomía límbica tipo Kelly modificada, de 6 mm de diámetro mediante termocoagulación en cápsula anterior y cíngulo, tratando de interrumpir el tracto talamocortical (tracto corticoestriatotalámico), disminuyendo una carga de fibras que conectan la corteza orbitofrontal con el sistema límbico y disminuyendo las conexiones bidireccionales entre los lóbulos frontales (áreas prefrontales, circuito límbico basolateral) y el tracto corticopontino prefrontal. Resultados: a 6, 12 y 28 meses de valoración encontramos mejoría significativa en sintomatología relacionada a depresión, y de discapacidad en la escala de Sheehan, mejoría en agresividad. No hay cambios en el trastorno obsesivo compulsivo medido por la escala de Yale/Brown, en ansiedad e impulsividad.


REFERENCIAS

Pinel, J. (2007). Biopsicología. Madrid, España. PEARSON EDUCATION. Pp. 323 – 332, 339 – 349.

OMS (2015). Obesidad y sobrepeso.
Recuperado de: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs311/es/

NIH (2015). Obesidad. Recuperado de: https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/obesity.html

APA (s.f.) Trastornos de la alimentación.
Recuperado de: http://www.apa.org/centrodeapoyo/trastornos.aspx

TeensHealth (s.f.) Trastornos alimentarios.
Recuperado de: http://kidshealth.org/es/teens/eat-disorder-esp.html

AACAP (2015). Adolescentes con desórdenes alimenticios.
Recuperado de: https://www.aacap.org/AACAP/Families_and_Youth/Facts_for_Families/FFF-Spanish/Los-Adolescentes-con-Desordenes-de-la-Alimentacion-002.aspx

Femactual (2010). Desórdenes alimenticios.
Recuperado de: http://www.deguate.com/artman/publish/mujer_belleza/desordenes_alimenticios.shtml#.VxZPMDDhDIX

2 comentarios:

  1. Un chooch es un término que viene de una palabra italiana para idiota. Ser un chooch es cuando usted pretende como usted sabe todo sobre cigarros aunque usted es incorrecto.

    https://1001proverbio.org/cuidado-con-la-ceniza-lifehack/

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  2. ontino prefrontal. Resultados: a 6, 12 y 28 meses de valoración encontramos mejoría significativa en sintomatología relacionada a depresión, y de discapacidad en la escala de Sheehan, mejoría en agresividad. No hay cambios en el trastorno obsesivo compulsivo medido por la escala de Yale/Bro la-voz.net/cultura-chancay/

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